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sábado, 7 de enero de 2012

Decálogo del Dialogo.

Decálogo del Dialogo.
1. El único medio de salir ganando de una discución es evitarla.

2. Demuestre respeto por las opiniones ajenas. Jamás diga al prójimo que se equivoca.

3. Si se equivoca usted, admítalo rápidamente y con entusiasmo.

4. Comience en forma amistosa.

5. No terminemos nunca el día con un desacuerdo sin solucionar.

6. Deje que su interlocutor hable más.

7. Ten una palabra o una sonrisa amable para el prójimo, éste quizás lo necesite.

8. Trate honradamente de ver las cosas desde el punto de vista ajeno.

9. Muestre simpatía por las ideas y deseos del prójimo.

10. Apele a los motivos más nobles.



Hola a todos,
Feliz año nuevo, deseo que año este lleno de bendiciones y alegrías para todos ustedes. Quiero compartir este decálogo que esta en la portada de una agenda que me regalaron hace poco, pero no encontré la firma del autor en el escrito, es una lastima. 
Espero que tenga un día maravilloso, Dios los bendiga y la Santísima Virgen los acompañe e interceda por ustedes.
Andrea.

lunes, 25 de julio de 2011

La confianza que Jesús nos pide.

Este mensaje nos recuerda el llamado de Jesús para que le entreguemos toda nuestra confianza en él, para que nos permitamos guiar por el sendero que él nos tiene preparado. 
Para que sin miedo vayamos con fe y con confianza al encuentro con nuestro amadísimo Señor Jesús. Este mundo esta lleno de pruebas y de sufrimientos, permitamos reposar todo nuestro ser y nuestra vida en las manos del Señor.

Hay que buscar de Dios y orar mucho. Pedirle a Jesús que nos enseñe a amarle y amar a los demás. Que nos ayude a entregarle nuestra confianza ya que nuestros temores nos tienen aprisionados. 
Al nosotros confiar en el Señor es una liberación y un regocijo que nos llena de alegría y de mucha paz.
Les recomiendo que lean los siguientes salmos: Salmo 23, Salmo 27, Salmo 91,  Salmo 121.

Desde pequeña he dicho esta jaculatoria en momentos que tengo miedo o algo me perturba, así que al decirlo apacigua mi alma porque dejo todo en manos del Señor. Lo comparto con ustedes: El señor es mi pastor y mi salvador, no temeré porque Dios esta conmigo... Jesús confío en ti.

Dios les bendiga y les proteja, también que la Santísima Virgen María interceda por cada uno de ustedes, por sus necesidades ante su amadísimo hijo, nuestro Señor Jesús. 

Andrea.

martes, 3 de mayo de 2011

Jóvenes, creed y viviréis

Porque vosotros existís, hay alguien que ha reservado algo grande para vosotros.
¡Escuchadme, porque estoy a punto de anuncialo!
Así como los apóstoles Pedro y Juan le dijeron al hombre vestido de harapos y cojo de nacimiento, que mendigaba a la entrada del Templo de Jerusalén, el Papa os dice: «No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy: en nombre de Jesucristo de Nazaret, echa a andar!» Sí, jóvenes amigos, ¡el Papa ha venido aquí hoy a daros la fortaleza de Cristo, a daros un compañero en quien puedan confiar!
¿Podéis tener confianza, aunque fuese una vez, en alguien que no ha decepcionado a nadie? Abrid  vuestro corazón a Jesucristo y conoceréis el valor que nunca falla, no importa cuán grandes sean los obstáculos: ¡conoceréis un amor más fuerte que la muerte! En la presencia de esta multitud de jóvenes, ¡no puedo dejar de dar testimonio de este poder de Dios, de alabar este amor verdadero que ya ha salvado mi vida de la muerte!
Jóvenes, ¡creed y viviréis!
Jóvenes, ¡creed y apostaréis todo por amor!
Jóvenes, ¡creed y decidid en este mismo día 
construir en vuestra vida una estructura para la eternidad!

Mis jóvenes amigos y hermanos, ¡encontrad de nuevo la fe en vosotros mismos y construid vuestras vidas, vuestro amor, vuestras familias en cristo! Porque: «estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro». Una persona joven fiel a Cristo conocerá la verdadera felicidad que no tiene fin.

Beato Juan Pablo II
7 de Junio de 1992

sábado, 26 de febrero de 2011

Oración en Familia

Amadísimos hermanos y hermanas;
queridos muchachos de la Acción Católica:
 
La familia se encuentra, desde siempre, en el centro de la atención de la Iglesia; y sobre todo ahora que estamos en el Año dedicado a ella.
Si preguntamos el «porqué» de tal interés, no es difícil hallarlo en el amor y el servicio que la Iglesia le debe al hombre. El cristianismo es la religión de la Encarnación, es la gozosa proclamación de un Dios que viene a encontrarse con el hombre y al hacerse hombre. 
Por esa razón, siempre desde mi primera encíclica, no he dudado en afirmar que el hombre es el «camino de la Iglesia», intentando con eso recordar y de alguna manera desandar el camino recorrido por Dios mismo cuando, a través de la Encarnación y la Redención, emprende viaje por la senda de su creación.
Pero, ¿cómo conocer al hombre, sin conocer a la familia? El hombre es esencialmente un ser «social»; para ser más preciso, uno podría decir un ser «familiar». La familia es el lugar natural de su ingreso al mundo, es el ambiente en que normalmente recibe lo que necesita para desarrollarse; es el primordial núcleo emocional que le brinda coherencia y confianza, es la escuela de relaciones sociales.
Podemos decir: he aquí «el evangelio de la familia», que la Iglesia intenta presentar con renovada energía. Este año, que el Señor nos ofrece, será de testimonio y de proclamación, tiempo de reflexión y tiempo de conversión: un tiempo especial de oración, oración por la familia, oración en familia, oración de familia.
Es hora de descubrir el valor de la oración, su misteriosa fuerza, su capacidad no sólo de llevarnos de regreso a Dios, sino de adentrarnos en la verdad radical del ser humano. 
Cuando una persona ora, se coloca ante Dios, un tú, un tú divino, y al mismo tiempo comprende la verdad más íntima de su propio «yo»: Tú el divino, yo el humano, el ser personal creado a imagen de Dios.
Esto sucede de manera semejante en la oración en familia: poniéndose a la luz del Señor, la familia siente que es profundamente un sujeto comunal, un «nosotros» cementado por un eterno designio de amor, que nada en el mundo puede destruir.
Miramos a María, esposa y madre de la familia de Nazaret. Ella es un icono viviente de oración, en una familia de oración. Precisamente por esta razón es también la imagen de la serenidad y la paz, de la dádiva y la fe, de la ternura y la esperanza. Y lo que ella es, toda familia debe de serlo también.

Virgen Santísima, te pedimos
nos enseñes a orar.
Te pedimos
el gran don del amor
en todas las familias del mundo.

Juan Pablo II
Ángelus, 30 de enero de 1994

sábado, 16 de octubre de 2010

Lo que Hace Falta Pedir

Estamos tan acostumbrados a pedir felicidad, éxito y fortuna, que nos olvidamos de pedir lo mas importante: humildad, fortaleza, y sinceridad.
Señor: Ayudame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la felicidad. Si me das fuerza, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayudame siempre a ver el otro lado de la medalla. No me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar como yo. Enseñame a querer a la gente como a mi mismo, y a juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo. Ni en la desesperación si fracaso.

Más bien recuerdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. Enséñame que perdonar es lo más importante del fuerte, y que la venganza es la señal primitiva del débil. Si me quitas la fortuna, déjame la esperanza. Si me quitas el éxito, déjame la fuerza para triunfar del fracaso. Si yo faltará a la gente, dame valor para disculparme. Si la gente faltará conmigo, dame valor para perdonar.

Señor, si yo me olvido de Ti, Tú no te olvides de mi.

"Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejaran estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados"  2 Pedro 1:5-9

Autor Desconocido

sábado, 7 de agosto de 2010

Un buen día

Una de las cosas que pasa cuando nos tomamos un momento de nuestro día para ver más allá de los detalles cotidianos o quizás como dirían  algunos ver más allá de las cosas sencillas. 
Es en ese instante cuando  te das cuenta que lo sencillo es maravillo,  te das cuenta que no habías notado que cada detalle que nos rodea contiene algo especial. 
Como dice el vídeo, cada día es único y tenemos  que ser agradecidos por ser parte de él, por recibir tantas maravillas que en ocasiones pasamos desapercibidos y no le brindamos el valor que merecen.

Imaginate que con una sonrisa tuya o un gesto de amabilidad podrías arreglarle el día a alguien. A mi me ha pasado y pienso que quizás al yo brindar una sonrisa o ayudarle a alguien o simplemente con ser amable pueda brindarle aunque sea por un instante algo positivo a alguien y no necesariamente a una persona conocida, sino con todas las personas.

Espero que disfrutes del vídeo y que tomes algo positivo que te sirva. Gracias por tomarte el tiempo de leer los post y dejar tus comentarios.
Que Dios les llene siempre de bendiciones y de protección.

Andrea. 

 "El viento de la soberbia arrastra toda virtud. 
La humildad es la base de las buenas obras". (S. Agustín).

jueves, 29 de julio de 2010

Sé FELIZ!!!

COMO SER FELIZ: 
 "Manten tu corazón libre de odios,
tu mente lejos de las preocupaciones... 
Vive simplemente, espera poco, da mucho, 
canta con frecuencia, reza siempre...
Disfruta del sol, llena tu vida de amor, 
olvidate de ti mismo, piensa en los demás...
Haz lo que creas justo, no importa qué digan otros...
Ama a tu patria sin ignorarle defectos y deficiencias. 
Confía en Dios, sin hacer de ello alardes y sin negar a otros 
el derecho al escepticismo...
Sonríe a la vida y no tomes la muerte como castigo 
sino como merecido descanso"...

Desconozco su autor, me regalaron el recorte de un periódico al que también desconozco su nombre.
Es un mensaje que cada uno de nosotros podemos practicar para alcanzar esa felicidad que anhelamos todos. 
Gracias por tomarse su valioso tiempo en leer los posts y Dios los Bendiga siempre.

Andrea.

sábado, 17 de julio de 2010

Eres mi Milagro... no lo olvides.

Gracias Dios por amarme, por tu bondad, por tu maravilla, por tu inmencidad y tu infinita misericordia sobre todos nosotros. Todo lo que tengo es tuyo, mi amor te pertenece, mi vida y mi alma entera son tuyas. Gracias mi adorado rey. Gracias mi amado Jesús, por favor derrama sobre nosotros bendiciones...

viernes, 22 de mayo de 2009

Una Carta de Amor del Padre para ti...

Carta de Dios mencionado con versículos extraídos de la Biblia.Un lindo mensaje donde puedes reconciliarte con Dios y reflexionar sobre tu relación con él.
Dios te ama, recuerdalo siempre.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

¡Confía en mí!

¿Porqué te agitas y confundes por los problemas que te trae la vida? ¿Porqué te centras en los pensamientos que te angustian al querer comprender las cosas que te pasan?

En lugar de hacer eso, cierra los ojos de tu alma y dime con calma: "JESÚS, YO CONFÍO EN TÍ". Déjame controlar todas tus cosas y estas irán tornándose mejores.

Entrégate a mi con absoluta confianza y deja tu futuro en mis manos. Si te entregas totalmente a mi, todas las cosas serán resueltas con tranquilidad, de acuerdo a mis planes. No arruines mis planes tratando de imponer tus ideas, déjame ser tu DIOS y actuar libremente en tu vida. Solo dime frecuentemente: "JESÚS, YO CONFÍO EN TÍ"

Lo que más te lastima es tratar de razonarlo todo de acuerdo a tus pensamientos, e intentar resolver tus problemas a tu manera. Cuando me digas: "JESÚS, YO CONFÍO EN TÍ", no seas como el impaciente que le dice al Doctor: "Cúreme", pero le sugiere la "mejor" forma de hacerlo.

Déjate curar por mis brazos divinos, no tengas miedo. Yo te amo, pero necesito mis manos libres para poder manifestarte mis bendiciones. No ates mis manos con tus absurdas preocupaciones. Satanás quiere que te frustres, hacerte sentir triste, quitarte la paz.

Si ves que las cosas se vuelven peores o más complicadas, aún cuando estas orando; mantén tú confianza en mi, cierra los ojos de tu alma, y continua diciendo cada hora: "JESÚS, YO CONFÍO EN TÍ".

Confía en mi, descansa en mi, entrégate a mi. Yo hago milagros en la medida que tu te abandonas a mi y de acuerdo a la fe que me tienes. Así que no te preocupes, dame todas tus frustraciones y duerme en paz, y siempre dime: "JESÚS, YO CONFÍO EN TÍ", y verás grandes milagros.

Te lo prometo con todo mi amor.


JESÚS